top of page

¿La octava maravilla del mundo antiguo?

Actualizado: 21 jun 2020

Existen 7 edificaciones construidas en la antigüedad que asombraron a la población de entonces por su grandeza y majestuosidad. Fueron llamadas las maravillas del mundo antiguo y dentro éstas se encuentran los jardines colgantes de Babilonia, la gran pirámide de Keops en Guiza, el Zeus de Fidias en Olimpia, el coloso de Rodas, el mausoleo de Halicarnaso, el templo de Artemisa en Éfeso y el faro de Alejandría. En esta serie de escritos relataremos los aspectos más importantes de las maravillas de antigüedad, empezando por una que no ha tenido el honor de estar en este grupo por ser menos conocida pero igualmente excepcional: la tumba – santuario de Antíoco I en la cima del monte Nemrud en Turquía.


Esta estructura no ha sido mencionada ni descrita por personalidades ilustres de la antigüedad, y permaneció oculta en un lugar remoto entre Anatolia y Siria septentrional. Tampoco se sabe quién fue el arquitecto que la construyó. A excepción de grupos de cristianos sirios durante la Edad Medida, nadie supo de este monumento hasta que 1881 un técnico alemán de nombre Charles Sester oyó hablar de él a sus colaboradores kurdos, informando al cónsul de su país en Esmirna y haciendo circular la noticia entre los círculos académicos alemanes.


Fue llamada el mausoleo de Comagene, la tumba de Antíoco I Theos Epífanes, cuya ascendencia se remonta a Alejandro Magno por parte materna y a Darío I el Grande por parte paterna, “predilecto de Zeus y de Ahura Mazda”. Antíoco fue el rey de un pequeño reino situado entre las fronteras del Imperio Romano y la Partia, llamado Comagene. Comagene fue un reino armenio ​del Periodo helenístico, cuya capital era Samósata. Formó parte del Imperio Seléucida hasta el 162 a. C. En el año 17 de nuestro cómputo fue anexionado por Roma, y bajo el mandato de Calígula volvió a ser un estado cliente, aunque se anexó definitivamente al imperio e integró a la provincia romana de Siria en el año 72 d.C.


Mausoleo de Antíoco I. Fuente: Google Imágenes

Se trata de una obra extraordinaria en la que se utilizó como base de apoyo una montaña entera de 2.150 metros de altura: el monte Nemrut; lugar en el cual, según las leyendas, Nemrot el rey de la Torre de Babel iba de cacería. El mausoleo fue construido en la cima, levantado con guijarros y rocas cinceladas en la montaña. Se ha mencionado que las piedras se dejaban caer desde lo alto para que rodaran y se creara la ilusión que habían sido ubicadas por la misma naturaleza. Las mismas eran esculpidas en el sitio en el que caían, dándoles formas de llanura o planicie donde se colocarían estatuas y altares.


Se construyeron 3 terrazas ubicadas al norte, este y oeste del gran túmulo que hace parte de la montaña, de las cuales sólo han sobrevivido las 2 últimas. En la occidental se erigieron 5 estatuas de entre 9 y 10 metros que representaban al rey junto a los dioses, rodeados por 2 águilas y 2 leones. En el lado este se construyó un altar del fuego de forma piramidal, de clara influencia zoroástrica. En la parte norte fueron representados los antepasados persas de Antíoco, con el nombre de cada uno grabado en el exterior de las losas. En el sur se hizo lo propio, con imágenes de los antepasados macedonios del rey, hasta Alejandro Magno. Por último, el recinto sagrado estaba formado por losas esculpidas, las cuales se conservan parcialmente.


En la terraza occidental se esculpió un relieve de un león, que es en realidad un horóscopo. En el león y el cielo representados en el relieve se ubicaron 19 estrellas, una medialuna sobre el pecho del animal y 3 planetas enlazados, los cuales indicaban la fecha en la cual Pompeyo puso a Antíoco en el trono de Comagene: el 7 de julio del 61 - 62 a.C. En el pedestal de los colosos hay una inscripción en griego, alternada con números romanos, en la cual se proclama la naturaleza divina del rey. La misma es una expresión del extraordinario sincretismo entre Oriente y Occidente, mencionando al dios supremo romano Júpiter (equivalente a Zeus en el panteón griego), pero también a Ahura Mazda, el dios creador según el Zoroastrismo. Como consecuencia de los terremotos, en la terraza occidental se encuentran las cabezas cercenadas de los colosos, aunque en buen estado de conservación.


Relieve de León. Fuente: Google Imágenes

Para autores como Valerio Massimo Manfredi el mausoleo tenía un propósito propagandístico y geopolítico traducido en el mensaje de que la dinastía de Comagene no podía tomar partido ni por Oriente ni por Occidente, ya que provenía de ambos. Por lo tanto debía mantener una posición de autonomía y neutralidad. La estructura alcanzó una altura de sesenta metros y un diámetro de ciento cincuenta, lo cual se piensa, tenía el objetivo de cubrir la cripta funeraria que aún no ha sido descubierta.


Así se vería la tumba - santuario al momento de su construcción. Fuente: Google Imágenes

Bibliografía y referencias:


Valerio Massino Manfredi, Las maravillas del mundo antiguo, Bogotá D.C., Penguin Random House Grupo Editorial, 2017

Комментарии


Post: Blog2_Post

Subscribe Form

Thanks for submitting!

©2018 by Atrapados en la historia. Proudly created with Wix.com

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Instagram
bottom of page